viernes, 25 de septiembre de 2015

Lo que yo no quiero...



Hoy viernes 25 de septiembre de 2015, más de dos años después de que destapara la caja de Pandora y dejara escapar todos los males del mundo para poder estar un poco "tranquilo", vuelvo a la carga con una nueva sección que nada tiene que ver con lo que había estado publicando hasta el momento. Se trata de "Lo que yo no quiero...".

Bajo semejante etiqueta empezaré a poner a la venta centenares de objetos de lo que queda de ayer, y que, por un motivo u otro, ya no necesito más. Quizás pueda haber alguien en el planeta al que mi chatarra le sea de utilidad a cambio de la voluntad un simbólico puñado de euros (o incluso de unos céntimos de euro...). Y es que, al contrario del dicho popular, lo que yo no quiero para mí... tal vez TU si que lo quieras para ti.

La idea no es tan cutre como reconvertir mi blog en un aburrido mercadillo en el que exhibir mi variopinto excedente diogeniano. Para satisfacción de mis miles de seguidores los cuatro gatos que me leen por puro compromiso, iré incluyendo breves artículos en los que manifestaré mis opiniones y reflexiones acerca de ciertas situaciones que, por desgracia, se siguen dando en nuestro país, en nuestra sociedad, y en nuestro entorno, y que obviamente, no las quiero ni para mi ni cerca de mi.

El primer artículo se llamará "El incendio". Si no os gusta... poneos Telecinco y tragaros el Sálvame Deluxe una noche más...






lunes, 24 de febrero de 2014

San Sergio


Hoy, día 24 de Febrero, es San Sergio.

Para el que no lo sepa, el nombre Sergio, de probable origen etrusco, dio origen al nombre romano Sergius, el cual, aunque de incierto significado, suele traducirse como guardián. Fue también el nombre de una familia romana de origen etrusco, uno de cuyos miembros principales fue Lucius Sergius Catilina, al que Cicerón dedicó sus feroces Catilinarias (las cuales, por cierto, traduje con gran entusiasmo en mis clases de latín durante mis años de bachillerato).

San Sergio mártir fue sacrificado en Cesarea en el año 304. Cuentan los cronistas que se celebraba en esta ciudad una fiesta de acción de gracias a los dioses por la feliz llegada del prefecto Sapricio, que traía el mandato del emperador Diocleciano de poner en marcha la gran persecución de los cristianos. En medio de la celebración, avanzó Sergio entre la multitud, se presentó ante el prefecto y le desafió, diciéndole a voz en grito que sus dioses serían incapaces de mantenerse en pie cuando él invocase a su Dios contra ellos. Invocó Sergio el nombre de Jesús contra los ídolos, y éstos cayeron de sus pedestales hechos pedazos. El pueblo, enfurecido, pidió venganza y el prefecto ordenó torturarlo con todos los tormentos. Pero como éstos no le hicieron mella, acabaron decapitándole. A continuación lo despedazaron en la plaza pública...

La fiesta de este santo mártir y buen rebelde se celebra el 24 de febrero, en tal día como hoy.  Desde que tengo memoria, este ha sido el día en el que yo he celebrado mi santo. De hecho, solía ser mi abuela la que se acordaba de felicitarme todos los años por estas fechas. Poca gente más lo hacía. Es lo que tiene no tener un nombre más popular...

San Sergio y san Baco
Investigando más sobre mi onomástica (bendita Wikipedia) averigüé que el día 7 de octubre también se conmemoran los Santos Sergio y Baco, oficiales de las tropas romanas, que sufrieron martirio el año 303, por ser acusados de cristianos y de no participar en los sacrificios del templo de Zeus. Baco murió golpeado hasta la muerte, y a Sergio le obligaron a correr diceciocho millas con calzados que tenían clavos hacia adentro, que acabaron atravesando sus pies. Luego fue decapitado. ¡Cómo les gustaba rebanar cabezas a esta gente! Curiosamente, la estrecha relación entre Sergio y Baco llevó a escritores modernos a creer que eran amantes, llegando a ser considerados san Sergio y san Baco como santos patronos de las relaciones entre hombres.

El santo de Sergio también se celebra (parece ser) los días 31 de enero, el 7 de febrero, el 12 de agosto, el 25 de septiembre y el 25 de diciembre (!). Pero como indiqué antes, yo solía celebrar mi santo el 24 de febrero.

Hubo Sergios en el papado (¡hasta 3!), Sergios duques y patriarcas, hay Sergios futbolistas, Sergios deportistas, Sergios compositores... En resumen, un gran nombre abundante en santos en el cielo y celebridades de todas partes del mundo.

Tras varios años sin recordar ni celebrar este día, por diversos motivos, hoy sí que lo voy a hacer. Así que, por si algún día lo ve, aprovecho para dejar inmortalizada en el ciberespacio mi peculiar felicitación al más especial de todos los Sergios terrenales.

¡Felicidades, Sergio!

viernes, 21 de febrero de 2014

Refrito de lo absurdo

El Valle cubierto de flores, un siglo antes
de su colonización industrial. Año 1834.
Justo cuando los martillazos del vecino de arriba empezaban a aliviar la jaqueca que me venía atormentando desde primera hora de la mañana, me vino a la cabeza el recuerdo de aquella inmensa planicie cubierta de flores en medio de la nada. Como para olvidarla...

Recordé a aquel impresentable vestido con traje de chaqueta correteando por el descampado, móvil en mano, jurando y perjurando que no había sido responsabilidad suya el haber estafado a tanta gente durante esos últimos años.

Vertedero sobre el antiguo suelo de
Potasas y Derivados. Año 2021.
La culpa, como casi siempre, había sido de Zapatero, pero ahora ya nadie le creía, excepto el instructor de "snowboard"... Otro pedazo de cabrón. Uno de tantos. Pero éste era de los buenos. Incluso más que su amiguito, el guaperas del móvil... Los dos sabían que en unos pocos meses también irían fuera, aunque el instructor estaba sospechosamente tranquilo. Se había asegurado un gran futuro gracias a los favores que les llevaba haciendo a los demás borregos desde hacía décadas. Había sido listo -que no inteligente-, tanto o más que los otros desgraciados que habían estado riéndose de nosotros durante años, dando vueltas alrededor de nuestras casas, regocijándose, viendo como familias enteras se pudrían en la miseria gracias a ellos. Pena me daban los cientos de chavales (o 'ninjas', como él solía llamarlos) a los que, con sus clases de "snowboard" en el vertedero más grande de la ciudad, hacía creer que llegarían lejos, vendiéndoles humo a cambio de un buen puñado de pasta.

No, no era justo. Tan sólo eran unos niños. Y precisamente, quizá eso era lo primero que debían de haber aprendido: que el mundo no es justo, y que aunque la culpa no siempre es de los demás, nunca debemos tomarnos la justicia por nuestra mano.

Cierto es que a mi me dieron dinero sin yo pedirlo, pero también lo es el hecho de que yo mismo lo hubiera dado cuando a mí me lo pedían. E igual de cierto es que yo ofreciera ayuda sin que tampoco me la solicitaran. O que igualmente yo la necesitara sin que nunca antes la hubiera pedido. O que, en algún momento, hubiera dejado de ayudarles, pensando, simplemente, que alguien más ya lo estaba haciendo por mi...

Ascensor acristalado y escaleras mecánicas.
Espacio Mediterráneo (Cartagena). Año 2014
Como en aquel incidente en el centro comercial, por ejemplo. Sabía que aquel tipo de barba jamás debía de haber tomado las escaleras mecánicas. Lo había visto en mi sueño la noche anterior, pero no era yo el que tenía que haberle avisado del peligro. De hecho, ni siquiera tuve la oportunidad de hacerlo. Tan sólo me limité a observarle, impotente, desde el ascensor acristalado en el que me encontraba atrapado, esperando a que todo ocurriera mientras alguien me sacaba de allí dentro.

Y de hecho, cuando el trágico desenlace ocurrió, cuando ya por fin me rescataron, pese a conocer de antemano el destino que deparaba a aquel hombre de barba que tantas veces se había aparecido en mis sueños, me eché a llorar como un 'ninja' más, consternado, afectado, frustrado. Tuvo que ser alguien de los de la fiesta del piso de abajo quien se acercara y me reconfortara. Alguien que, apenas dos meses atrás, me había sustituido a mí mismo en mi trabajo mientras yo hacía el eTwinning en Suiza. El mismo que salió disparado de boxes cuando aún le estaban cambiando las ruedas a su Formula 1, y que luego no pudo frenar a tiempo. El mismo que acabó descendiendo por el vertedero de Potasas y Derivados mientras saludaba al resto de ninjas que le observaban desde el anfiteatro.

De repente, aquella inmensa planicie cubierta de flores en medio de la nada, aquel gilipollas del móvil, el 'instructor' cabrón, los inocentes 'ninjas', el misterioso tipo de la barba... TODO desapareció de mi mente y volví al mundo real. Eran ya las 9.40pm. Habían pasado casi dos horas desde que empecé a escribir aquel absurdo relato. Los martillazos del vecino de arriba habían cesado. El mueble del IKEA se le había resistido durante toda la tarde, pero al final lo había conseguido.

¡Ole tus huevos, campeón! Lo que me hiciste sacar con tus martillazos mientras montabas el puto mueble...



"Refrito de lo absurdo" © 2014 Sergio V. 

Un relato de ficción inspirado por un conglomerado de tópicos, lugares, emociones y experiencias (terrenales y oníricas), que tomó forma durante la tarde de un viernes atípicamente lúcido, y que puso colofón a una larga y dura semana de entre otras muchas.

Gracias a todos los que inspiraron el relato y a los que no permitieron (entre ellos yo mismo) que el conglomerado acabara siendo algo que nunca debió haber sido: historia.

jueves, 23 de enero de 2014

Just the faces change



Just the faces change


I look around for faces I know
I never ever want to go home
My friends are in bed but I'm best on my own

I'm terrified of driving a car
Afraid I'm afraid of the dark
But it happened before in a different bar

And I know it's late but won't you take me home
I must have thought of getting out now
But how am I gonna get out
When even the names stay the same

Just the faces change

It's easier to stare at the sun
Than look at all the things that you've done
Intentions were good but so was the fun

And you know it's wrong it can't go on for long
I must have thought of getting out now
But how am I going to get out
When even the names stay the same

Just the faces change
Just the faces change

I must have thought of getting out now
But how am I going to get out
When even the names stay the same

Just the faces change
Just the faces change

© Travis

domingo, 29 de diciembre de 2013

"Mierdas y Cerdos"

Fotografía original del poema "Mierdas y cerdos" © Sergio V.




Investigadores del Museo Arqueológico Municipal de Cartagena han hallado, en perfecto estado de conservación, lo que podría tratarse de un poema callejero de entre finales del siglo XX y principios del XXI, según informó el ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

El poema, cuya ubicación exacta no ha sido revelada para preservar la integridad del hallazgo, se elaboró empleando tinta negra sobre lienzo de polietileno cristal reciclado, un material de alta calidad y resistencia ante las inclemencias del tiempo, de acuerdo a las primeras inspecciones oculares realizadas por expertos del departamento didáctico y de divulgación del Museo Arqueológico Municipal.

La inscripción anacrónica 'Suavinex' que acompaña al texto, localizada en su parte superior, y en posición invertida, sigue siendo aún un misterio que mantiene desconcertados a los encargados de analizar el descubrimiento, ya que en principio se ha descartado conexión alguna con la contemporánea marca de productos infantiles y de premamá, hasta que se determine con más precisión su fecha de creación.

"Mierdas y Cerdos", nombre en clave del poema, fue redactado premeditadamente empleando letras mayúsculas para que hacer más difícil las tareas de investigación de los grafólogos, y ha sido oficialmente transcrito y registrado en el archivo literario municipal como se muestra a continuación:

"Los que paseen perros
y no recogen las
mierdas son unos
mierdas y cerdos"
Comunidad 7


El autor original también sigue siendo a día de hoy una incógnita: los versos están firmados bajo el pseudónimo "Comunidad 7", del cual no existe referencia escrita alguna en toda la historia literaria de Cartagena. Según Arturo Gil, catedrático del departamento de Literatura Española, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Murcia, todo apunta a que el autor prefirió preservar el anonimato con el fin de evitar adquirir fama e impredecible popularidad en todo el área de la ciudad portuaria, algo que resultaba muy habitual entre gran parte de la población autóctona de la época. Por otro lado, Gil destaca la calidad de la anáfora ("mierdas.../mierdas y..."), la prosopopeya ("Los que paseen perros [...] son unos mierdas y cerdos"), así como la innovadora estrofa de cuatro versos en arte menor con rima consonante tipo "abaa", algo descabellado en el periodo literario en el que se cree que se escribió la obra.


La investigación sigue aún en curso, aunque el Ayuntamiento ya tiene prevista una dotación de 45.000€ para la construcción de una carcasa de vidrio y la posterior reubicación del manuscrito en algún lugar del jardín de la Cuesta del Batel, aún por decidir.



Posible enclave elegido para la reubicación del poema "Mierdas y Cerdos"

miércoles, 11 de diciembre de 2013

El psicólogo


- Hola.
- Buenos días. ¿Qué te ha pasado? Pensé que no ibas a venir...
- ¿Cómo no iba a venir? Sabes que suelo ser puntual, pero esta noche no he dormido bien. De ahí el retraso...
- Como es nuestra primera cita, no te lo tendré en cuenta. Simplemente procura que no vuelva a pasar.
- Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir
- Así me gusta. No te preocupes. Siéntate, por favor.
- No me encuentro cómodo en ese taburete. Prefiero estar de pie, si no te importa.
- Como quieras.
- Gracias.
- La verdad es que no se te ve buena cara hoy...
- A ti tampoco.
- No estamos aquí para hablar de mi, sino de ti.
- Era un simple comentario. No te lo tomes a mal.
- Cuéntame. ¿Qué te trae por aquí?
- Deberías saberlo.
- Lo sé perfectamente, pero tienes que ser tú el que me lo cuente.
- ¿Realmente tenemos que hacer ésto?
- Si quieres que ésto funcione, sí. De esa forma podré decirte todo lo que necesitas saber para que te puedas sentir mejor y superarlo todo.
- Esto es una estupidez. Sabes de sobra que todo lo que tú me puedas decir ya lo sé o lo he pensado yo mismo antes.
- Esa no es la actitud. Si realmente crees que esto no va a funcionar, entonces no vuelvas por aquí jamás.
- Es inevitable, volverás a verme mañana, pasado, y al otro, y al otro...
- Lo sé. Por eso, mejor que vuelvas mañana.
- De acuerdo, eso haré.
- Pero hazme un favor. Cuando te duches, hazlo con agua fría. Quiero verte bien la cara.
- Me verás mejor cara, y espero verte mejor cara a ti también.
- Gracias. Seguro que sí.
- ¿Misma hora?
- Sí.
- ¿Mismo sitio?
- Sí.
- Hasta mañana.
- Hasta mañana.

Tras esta breve conversación, salió del cuarto de baño y se fue a desayunar.

La segunda cita iría mejor, pero eso ya es otra historia...

martes, 10 de diciembre de 2013

Resiliencia


NOTA: El siguiente artículo no es mío, pero lo considero de interés general y me parece oportuno publicarlo en mi blog.

"Resiliencia, en ecología de comunidades y ecosistemas, es el término empleado para indicar la capacidad de estos de absorber perturbaciones, sin alterar significativamente sus características de estructura y funcionalidad, pudiendo regresar a su estado original una vez que la perturbación ha terminado.

La resiliencia es el convencimiento que tiene un individuo o equipo en superar los obstáculos de manera exitosa sin pensar en la derrota a pesar de que los resultados estén en contra. Al final surge un comportamiento ejemplar a destacar en situaciones de incertidumbre, con resultados altamente positivos.

Esa capacidad de resistencia se prueba en situaciones de fuerte y prolongado estrés, como por ejemplo el debido a la pérdida inesperada de un ser querido, al maltrato o abuso psíquico o físico, a prolongadas enfermedades temporales, al abandono afectivo, al fracaso, a las catástrofes naturales y a las pobrezas extremas.

Podría decirse que la resiliencia es la entereza más allá de la resistencia. Es la capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso."

Y tú... ¿Eres resiliente?


Aprende más sobre la resilencia

miércoles, 6 de noviembre de 2013

"Estrella polar"

Hace ya poco más de un año desde que subí a Soundcloud esta versión "a pelo" de Estrella Polar de Pereza.

La verdad, cuando la subí no pensé que iba a tener demasiada repercusión, pero analizando las 3,364 escuchas (hasta el momento) que ha tenido el archivo durante este año, por lo visto a la gente le gusta. Incluso hay quien se la ha descargado y todo... Curioso.

En fin, aquí está de nuevo el enlace para el que quiera escucharla.

domingo, 3 de noviembre de 2013

"On a day like today" a la venta en las principales tiendas de música online

 


A partir del día 22 de Octubre de 2013, la versión instrumental de "On a day like today" puede adquirirse a través de numerosos portales online especializados en distribución digital de música, entre ellos la famosa tienda de contenidos multimedia desarrollada por Apple, iTunes. Se trata, pues, del primero de mis temas en disponer de ISRC y UPC propios.

Sin ser una obra maestra, "On a day like today" se ciñe a transmitir, con exquisita simpleza, y sin excesivo decoro, lo que debía transmitir según el fin por el que fue escrita originalmente. La estructura de sus distintos movimientos (ABABCDEA) alterna sentimientos de incertidumbre (A), optimismo (B), angustia (C), ilusión (D) y esperanza (E), para acabar de nuevo en incertidumbre en el movimiento final.

Si te gusta mi música, y deseas colaborar para animarme con la distribución digital de otros de mis temas, por favor, adquiere "On a day like today" a través del siguiente enlace:

https://itunes.apple.com/es/album/on-day-like-today-instrumental/id736612985


... o por lo menos, escúchala, aunque sea de gratis...

Nota: El pájaro que ilustra la portada de "On a day like today" es un estornino pinto, y fue tomada por mi mismo en la plaza Dam de Amsterdam en septiembre de 2005.

ACTUALIZACION:
Para los usuarios de Android, "On a day like today" está ahora disponible también en la Play Store.

https://play.google.com/store/music/album/Sergio_Vi%C3%B1als_On_a_Day_Like_Today_Instrumental?id=Bl4wbstsawcxngkarri7i3rf4uy




domingo, 20 de octubre de 2013

El macaco

Macaco de Gibraltar

"Macaco de Gibraltar
contemplando con desaire
en medio de tierra de nadie
África al otro lado del mar.

La estrecha franja de agua
separa tu tierra ancestral
consciente de que al final
tus deseos no podrás fraguar. 


Taciturno, meditabundo,
el cañón a punto de sonar,

atrapado entre tres mundos,

viendo el tiempo pasar..."

sábado, 19 de octubre de 2013

On a day like today

 Erase una vez un ángel terrenal, blanco, puro y radiante, que tenía encomendado hacer el bien y tender la mano a todo el que lo necesitara, entregando su propia vida, si fuera necesario, por ayudar a los demás.

Con el paso de los años, el ángel fue superando todo tipo de dificultades y adversidades, propias y ajenas, logrando a la vez todo aquello que se proponía.  El ángel obtuvo así su gran recompensa final: Dios le obsequió con una vida idílica, llena de paz, felicidad y armonía.

Pero un inesperado día, sin motivo ni explicación aparentes, Dios decidió poner a prueba al ángel, convirtiéndolo en ave, proporcionándole un nido, polluelos, y un guardián protector que debía velar por ella. Al día siguiente, Dios le arrebató todo, y por si fuera poco, le arrancó una de sus alas y la escondió en algún lugar remoto del cielo, allá donde fuera casi imposible encontrarla. Privada de su derecho a volar, el ave fue recluida en lo alto de una montaña, desde donde todo cuanto podía ver a su alrededor eran negras nubes, y más y más montañas.

Pasaron horas, días, meses... Allí yació el ave, agazapada, asustada, envenenada... descorazonada. Su único sustento eran las pocas gotas de lluvia que caían ocasionalmente sobre la cima de la montaña, junto con los escasos restos de comida que otras aves, las más osadas, dejaban caer sobre ella desde las alturas. Nada ni nadie podía ver la débil luz que aún quedaba en ella.

Pasaron horas, días, semanas... El ave asomaba tímidamente la cabeza, pero siempre veía lo mismo. Y así, se hundía en su nido sumida en la más absoluta tristeza. Por la noche, la situación era aún peor: obscuridad, truenos, relámpagos, silencio... y vuelta a empezar.

Pasaron meses, años, lustros... pero, poco a poco, el ave comenzó a sentirse mejor.  El efecto del veneno comenzó a diluirse, así que, con cierta timidez, el ave volvió a asomar la cabeza con más y más confianza. Al mismo tiempo, las otras aves que habían estado sobrevolando el nido durante su destierro parecían querer decirle algo, pero el ave no acertaba a comprender qué era.

Hasta que una noche algo diferente ocurrió: por primera vez, el cielo apareció despejado, la luna y las estrellas iluminaban el entorno dándole de un toque casi celestial. De repente, tres alas doradas cruzaron velozmente el cielo, y acabaron perdiéndose en el horizonte. El ave estaba estupefacta, y tras la visión de las alas doradas, por fin pudo conciliar el sueño.

Día a día, el ave recobraba fuerza y vitalidad, pero sabía que aún le faltaba algo. Cada noche, observaba aquellas alas doradas que cruzaban el cielo, marcando un camino a seguir, siempre el mismo, hasta que desaparecían en el horizonte.

Durante el día, las otras aves seguían intentando comunicarse con ella, y en un momento, por fin empezó a comprender:

- "¡Aún tienes un ala, haz un último esfuerzo y échate a volar!"
- "No puedo, me caeré."
- "Espera a la noche y sigue a las alas doradas".

Y así hizo.

Al caer la noche, el ave esperaba impaciente. Por fin vio aparecer las alas doradas.

- "Échate a volar y sigue a las alas doradas", recordó.

Armada de valor, el ave saltó del nido, batiendo débilmente el único ala que tenía. Pero se precipitó vertiginosamente hacia el vacío. En su caída, observaba las alas doradas cruzando el cielo, pero cada vez estaban más lejos. Era el fin... ¿o no?

De repente, algo mágico ocurrió: haciendo un último esfuerzo, el ave empezó a remontar el vuelo, y dando tumbos, consiguió ascender hasta casi llegar a las alas doradas. Cuando estaba a punto de desfallecer por el increíble esfuerzo, las alas pararon el ritmo, y una de ellas se separó del grupo y se acopló al ave, llenándola de energía que le permitió seguir su camino junto con las otras dos alas, para acabar perdiéndose en el mismo horizonte que tantas otras veces había observado desde su nido.

Al llegar al final del trayecto, Dios esperaba al ave y a las otras dos alas:

- "Por fin has llegado a tu destino. Has superado la prueba. Ahora puedes regresar".
- "Pero... ¿por qué me has puesto a prueba, Señor?"
- "La explicación sólo la tienes tú. Sólo quería que comprendieras que las cosas pasan por algo, que esta experiencia te hará más fuerte, y que brillarás con más luz de la que jamás hayas brillado. Recuperarás tu condición de ángel terrenal, seguirás haciendo feliz a la gente, y todos te estarán eternamente agradecidos. Yo seguiré aquí esperándote, pero no tengo ninguna prisa por tu regreso: aún te queda mucho por vivir".

[...]

La historia anterior, o relato, o parábola, o como queráis llamarla, fue escrita en agosto de 2012, en un periodo especialmente delicado de mi vida. Su inspiración fue un tema que compuse originalmente en Noviembre de 2003, el cual, por aquel entonces, titulé "On a day like today". La única letra a la que hacía referencia aquella canción eran "tres alas doradas que cruzaban el cielo y que guiarían el camino en tal día como hoy".

La maqueta original de "On a day like today" está subida a SoundCloud y puede escucharse gratuitamente desde el link de abajo. En unos pocos días, y casi diez años después de haber escrito el tema original, una versión remasterizada de "On a day like today" se hará pública (con letra y voz?).

Si Dios quiere...



viernes, 22 de marzo de 2013

Scarlet

Portada de "Scarlet"
"Scarlet" (en español, Escarlata), la última novela del escritor cartagenero Sergio Viñals, narra la historia de dos hermanos siameses, Aris y Nemzar, unidos durante 18 años por el abdomen, y que son finalmente separados tras una complicadísima operación. Sin embargo, el destino decide que sólo Nemzar pueda regresar a Armenia, no sin antes jurar a Aris que, tarde o temprano, volverían a encontrarse. Diez años después, durante una conferencia en Berlín, se produce el tan anhelado reencuentro, de manera casi fortuita, aunque el desenlace no será precisamente el que ambos habrían imaginado...

El título de la obra es un claro guiño a la novela de Nathaniel Hawthorne, "La letra escarlata", una de las obras maestras de la literatura norteamericana. "Cuando leí 'The Scarlet Letter' por primera vez, en 1995, en mi primer año de Filología Inglesa, me sentí totalmente frustrado: de cada 100 palabras, sólo entendía 10. Al final tuve que tragarme la película de Demi Moore para poder enterarme de qué iba la historia", comenta Viñals en una entrada de su blog, el pasado mes de Febrero. "Veinte años más tarde, el libro se me volvió a aparecer allá por dónde fuera que mirara: en la mesilla de noche, en las estanterías, en el fondo del armario... ¡hasta en cubo de la basura! Y no sólo eso, en inglés, en español, en italiano, en ruso... Me obsesioné tanto con el puto libro que al final decidí leérmelo de nuevo. Para mi sorpresa, las profundas reflexiones de Hawthorne tenían sentido, y mucho. Y fue precisamente su estilo el que me inspiró para renovarme y adoptar una nueva forma de expresarme, y eso no está al alcance de cualquiera."

Con "Scarlet", Viñals establece un claro paralelismo entre la sociedad contemporánea y la de Hester Prynne, protagonista original de "La letra escarlata", haciéndonos retroceder en el tiempo casi cuatrocientos años. A lo largo de las tres partes de las que consta la novela, el autor retrata con exquisitez la relación casi incestuosa de los hermanos siameses, tanto durante su primera etapa en la ciudad armenia de Abovyan, como tras su posterior reencuentro, ofreciendo un impecable retrato de una sociedad preocupada más en juzgar y condenar errores del pasado que en elogiar aciertos y méritos del presente, algo que, según el propio Viñals, nos hace seguir estancados pese a nuestros aparentes esfuerzos por intentar cambiar el curso lógico de las cosas.


Scarlet, al contrario que otras novelas del mismo autor, se editará únicamente en español, y estará disponible gratuitamente a partir de la primavera de 2017 mediante descarga directa a través del portal YouRead.



¿Sabías que...?

En verano de 2015, Viñals publicó en CDBaby, y en formato de descarga gratuita, un single también llamado 'Scarlet'.

sábado, 9 de febrero de 2013

En expectativa de destino

¿Hacia dónde vamos?

En expectativa de destino...  Así estoy yo ahora...

Pero no sólo yo... todos: los funcionarios interinos (tanto los que gozan de la suerte de estar trabajando este año, como aquellos que, pese a estar en la lista, muy probablemente no volverán a trabajar en ésto en su vida). O los funcionarios en prácticas... O los que tienen su plaza definitiva... O los que están a punto de jubilarse...  O los del sector privado, o los "curritos", o los parados que se pasan los lunes al sol, o los vagos, o los antiguos especuladores, o los corruptos, o los camellos, o las prostitutas, o los sinvergüenzas que nos gobiernan... TODOS...

Todos estamos en expectativa de destino.

En mi caso, no me valió con empezar desde abajo. Ni con aceptar trabajos monótonos y absorbentes, pero que, al fin y al cabo, me fueron dando de comer. Ni con ir danzando de academia en academia cobrando miserias. Ni con andar paseándome de casa en casa impartiendo clases particulares. Ni con hacer traducciones y otras 'chapuzas' de poca monta para sacarme un puñado de euros extra. Ni con presentarme, casi por casualidad, a una oposición. Ni con pasar a ser parte de una lista de interinos. Ni con acabar trabajando de profesor 'oficial'. Ni con ir avanzando en la lista y ganando méritos. Ni con aprobar una oposición. Ni con sacarme plaza. Ni con tener un buen sueldo. Ni con tener un cargo, a día de hoy, con cierta responsabilidad...

Cuando entré en este mundillo, yo no soñaba con ésto. Al contrario. Desde la distancia, contemplaba un sueño que otros, merecidamente, habían hecho realidad, y que fue precisamente lo que me hizo plantearme: ¿por qué yo no?

Nadie me dijo que acabaría harto de muchas cosas. Harto de imposiciones. Harto de que nos corten las alas por todos lados. Harto de notar cómo me seco absorbido por la pasividad y la negatividad de los dinosaurios. Harto de no tener apoyo ante la innovación, de ser considerado un bicho raro ante cualquier sugerencia que se saliera de lo común. Harto de formarme para mejorar, y de que encima me sancionen por ello. Harto de que me estafen una y otra vez. Harto de oír quejas, quejas y más quejas, en lugar de halagos u optimismo por las pocas cosas se aún se hacen bien. Harto de ir con la lengua fuera intentando cumplir con un currículo que, por todos es sabido, no puede ser visto en su totalidad con unas garantías mínimas de aprendizaje. Harto de trabajar como un mono de circo y poner en riesgo mi salud por ello. Harto de sentir la soga en nuestros cuellos y ver que lo último que nos falta es que alguien le de la patada a la silla...

Harto, frito, o como diría en mi adolescencia, "hasta las pelotas".

Y lo que es peor, aburrido, contaminado, desmotivado y desilusionado. Echo de menos el poder conversar con mis compañeros de otras cosas que no sean los recortes que sufrimos el año pasado, las promesas no cumplidas, de políticos corruptos, de lo puteados que estamos todos... Echo de menos nutrirme de nueva savia con la que poder llenarme. Echo de menos la alegría, ilusión y entusiasmo con la que iba antes a mi trabajo.


Eso sí, de cara a mis alumnos, o por lo menos ante la mayoría de ellos, seguiré pareciendo un profesor divertido, gracioso, alocado, imprevisible, impredecible... Pero en el fondo de mí sé que, dejando a un lado mis circunstancias personales, podría estar haciéndolo mejor, mucho mejor, y que tan sólo soy la mitad de aquel gran profesor que solía ser no hace mucho. Aquel gran profesor que tenía como lema: "Nobody forgets a good teacher", y que empieza a temer que se convierta en "Nobody forgives a bad teacher".
¿Dejarse llevar, o ir contra corriente?

Pero, sinceramente, no me quedan muchas ganas, ni fuerzas. Lo único que me queda es hacer de tripas corazón y seguir luchando para coger un poco de aire y seguir adelante. Muchos no correrán nuestra suerte y caerán en el camino. Otros seguirán quejándose y dejándose arrastrar por el río pensando únicamente en agarrarse a las cañas y salvar su propio culo mientras la corriente se lleva al resto...


Pues sí, señoras y señores. Es lo que hay y así estamos todos: en expectativa de destino.

Y así me encuentro yo, reflexionando sobre ésto y transcribiendo mis pensamientos desde el ordenador de mi casa a la 1.00 de la madrugada en un día cualquiera de semana. Porque... SI.  Porque yo también tengo derecho a tener tiempo libre, y a hacer lo que me venga en gana en él. Porque, aparte de profesor, funcionario, "privilegiado", o como narices se me quiera catalogar, yo también soy persona...

Y muy maja, por cierto.

jueves, 15 de noviembre de 2012

"Your of where you are?"

Not so long ago, I used to teach English at a private school somewhere in the Mar Menor area. Like every summer, tons of students failing English at secondary and high school enrolled for an intensive one-month or two-month English course with the hope of passing their exams in September. But the truth be told, most of these students were rather lazy and unmotivated.

When it comes to studying in the summer, it is insane to believe that a child can do any satisfactory progress at these schools. At the end of the day, it is their parents' naivety that takes these students there, isn't it?. Parents believe in miracles, and they trust and have faith in the teacher, whom they consider their children's saviour. Strange as it sounds, we all have felt like Gods sometime, haven't we?

Anyway, one summer I had quite a bunch of detestable pupils, one of them being probably the worst I've ever had. He actually looked like a member of the mob: he lacked motivation, he did drugs and he had spent the last few years in a boarding school for troublesome kids. His only interests were drugs, messing about... and sex.

One day, I discovered he had just started a relation with an English girl. For that reason, he had prepared some 'quick notes' all by himself, just in case he 'scored'. However, he admitted that they had turned out to be completely useless, as the girls he had been trying to flirt with could not understand a single word he said. I asked him for those notes, and kept them forever in my wooden box, as I found them absolutely hilarious.

What the poor thing had done was using a cheesy dictionary to look up the words in Spanish without caring about any alternative meanings, grammar, syntax, etc.

And this was the sad result...

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22-08-07

domingo, 2 de septiembre de 2012

"The Fax Machine" (IV y último)

- Buenos días.
- ¿Eres... tú?
- Sí, soy yo. Estaba esperando tu llamada.
- ¿Cómo sabías que iba a llamar? ¿Quién eres?
- Eso no importa ahora. Tengo algo importante que decirte...
- Pero... yo no llamaba por ésto... Sólo llamaba para despedirme de vosotros...
- Escucha atentamente mis palabras, tal vez no comprendas nada, pero llegará el día en el que todo tendrá sentido...
- Quería deciros que me han ofrecido un nuevo trabajo...
- El perro rabioso dejará de sentir los golpes de la mano que le dio de comer y dejará de sufrir y de morder.
- ¿De qué me hablas?
Jesus calms the storm (1633) - Rembrandt
- El agua te acompañará dondequiera que vayas: llorarás, descenderás por aguas turbulentas en una embarcación dirigida por un bardo, esquivando a gente embriagada de alcohol. Navegarás sin rumbo hasta darte cuenta de que estás en el mismo punto en el que partiste. Encerrarás los malos recuerdos en una caja de madera y los enterrarás junto al resto de peces que se ahogaron en el camino. Buscarás tu cura dónde los antiguos romanos, pero una gran tormenta te lo impedirá.
- ¿Me estás tomando el pelo?
- Observarás y acompañarás desde la distancia a infinidad de almas errantes, dañadas, heridas y sin rumbo. Las ayudarás, te sacrificarás y harás todo lo que puedas por ellas, pero en la oscuridad de las tinieblas no podrán apreciar tu débil luz.
- Esto es un cachondeo. Además... ¿qué hacemos hablando en español?
- Llegarás a creer que la vida es una gran mentira y que nada en ella es real. Tu vida se pondrá cuesta abajo, pero comprenderás que aún eres joven para morir, que tienes mucha vida por vivir, por dar y por recibir, y que resurgirás de tus cenizas como el ave fénix y cruzarás el cielo dejando una estela dorada que iluminará la tierra.
- ¡Te estoy diciendo que el lunes me cambio de empresa! 
Ave Fénix resurgiendo de sus cenizas
- Creerás que en algún lugar del cosmos hay alguien que siente, ve, escucha y piensa como tú, pero una noche, al rugido de los truenos le seguirá una gran tormenta que borrará la misma estrella que te dio la vida y que te la quitó, y cuando busques en el cielo, no habrá nada ya entre Géminis, Lince, Canis Minor e Hidra, y sólo Leo ocupará su lugar...
- ¿Está tu jefe por ahí? Quiero hablar con él...
- Las ilusiones dejarán de convertirse en desilusiones y volverán a ser lo que nunca debieron haber dejado de ser.
- Mira... ¿y si dejamos esta conversación para otro momento?
- El número 8 marcará tu vida para siempre.
- El único número que me importa ahora es el 11, que es a la hora a la que he quedado con mis amigos...
- Despertarás por la noche y, al ver que no hay nadie junto a ti, te acordarás de que lo que más quieres está al otro lado de la pared.
- Eso será si consigo dormirme, porque después de ésto...
- Volverás a oír en varias ocasiones aquello de que "madre no hay más que una". Serás fuerte y te liberarás de todas las cadenas que arrastras sin haberlo merecido, aunque pasarás noches en vela escribiendo relatos en una libreta que siempre te recordará el por qué lo estás haciendo.
- Yo dejé de escribir el año pasado, cuando acabé la universidad, y no creo que vuelva a hacerlo nunca más. ¿Y eso en qué año dices que ocurrirá?
- En el año 2012.
- Pero... ¡si ese año es el fin del mundo!
- Eso dicen, y aunque a ti te lo parecerá, "the end is the beginning is the end"...
- What the fuck???? ¡Dime quién eres y qué quieres de mi!

Entonces, entre lágrimas, me dijo lo siguiente:

- Algún día seré libre, te encontrarás conmigo, pero sólo será un espejismo. A las 12 en punto desapareceré y regresaré a esta máquina en la que permaneceré prisionera. Si estás dispuesto a reencontrarte conmigo, deberás volver a este lugar, pero eso sólo el tiempo lo dirá...

- No sé si será posible ni si debería hacerlo. El lunes empiezo a trabajar en otro sitio, y eso es precisamente lo que he intentado explicarte con mi llamada.

- Te concedo el beneficio de la duda, y la duda te acompañará en tu viaje. Pero recuerda ésto: el futuro es como la energía, ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Ahora tengo que dejarte. Suerte con todo...

Y colgó el teléfono. Volví a llamar, pero comunicaba constantemente, así que lo dejé. Alucinado, salí disparado a ver a mis amigos. Habíamos quedado en el centro de Oldham, como cada sábado. Llegué un poco tarde, pero a nadie le sorprendió. Mi amigo Manuel, el mexicano, llegó incluso una hora más tarde que yo, así que, entre risas, le volvieron a decir aquello de "Fucking Mexican, always late!".

Jamás conté a nadie mi experiencia con la 'fax machine'. De hecho, tras la excursión de aquel día tardé muy poco en olvidarme de todo lo que había ocurrido durante aquellas semanas...

... hasta hoy.

FIN

lunes, 23 de julio de 2012

The Fax Machine (III)

Un viernes por la tarde, de vuelta a casa, recibí una llamada telefónica. Era Julia, de Kelly Services: mi trabajo en Pentland Shipping había finalizado. Tenían otro 'assignment' para mí que podría interesarme. Aunque el nuevo encargo no sonaba muy emocionante, y pese a estar peor remunerado que el anterior, éste sólo duraría un par de semanas. Luego, según Julia, podría optar a otros trabajos más interesantes. Sin dudarlo, acepté inmediatamente.


82 King Street, Manchester, sede de Michael Page, Sales & Marketing
El caso es que, días antes, y aprovechando una visita rutinaria a Kelly Services, mantuve una breve conversación con Julia. En ella le mencioné, entre otras cosas, que la monotonía de aquel trabajo en Pentland Shipping me estaba volviendo loco. Julia pareció comprenderme en el acto: según me comentó, no era el primero que había empezando a ver (y sobre todo, a escuchar) cosas extrañas en aquella oficina. Es más, se sorprendió de que hubiera aguantado tanto -más de un mes- sin decir nada, cuando la mayoría de los que aceptaban aquel trabajo renunciaba, como mucho, a la semana siguiente.

Fue entonces cuando empecé a comprender muchas cosas: la indiferencia de la plantilla, su hipocresía, la frialdad en sus acciones hacia mí... Estaban tan acostumbrados a ver caras nuevas constantemente, desempeñando las mismas tareas que me habían sido asignadas, que la mía no dejaba de ser una más entre tantas otras. De algún modo, predecían que mis horas allí estaban contadas. 


Mi nuevo empleo empezaba el propio lunes, y pese a todo, creí conveniente ponerme en contacto con mis ya ex-compañeros para, al menos, despedirme de la manera más profesional y cordial posible. No obstante, estaba muy cansado, así que decidí acostarme pronto y dejar la llamada para el sábado.

Pero no me fue fácil conciliar el sueño. Pasé varias horas escogiendo minuciosamente mis palabras, ensayado y repitiendo mentalmente una y otra vez lo que iba a decir en aquella conversación telefónica. A las 5.30 de la madrugada, cuando creía haber acabado, miré el reloj por última vez, y finalmente, caí rendido, vencido por el sueño.

A la mañana siguiente me desperté pronto, a eso de las 10.00. Había dormido poco, pero me sentía bien, o al menos esa era la sensación que tenía. Aunque no le di mayor importancia, me di cuenta de que estaba desnudo. Posiblemente habría pasado calor, pese a la época del año en la que nos encontrábamos. Rápidamente, me vestí, desayuné, y me dispuse a realizar aquella llamada que tanto había preparado.

Mis primeros intentos resultaron fallidos: el teléfono comunicaba constantemente, y otras veces parecía no haber señal. Tras mucho insistir, por fin comencé a escuchar los tonos. Tras diez segundos, alguien descolgó el teléfono... alguien a quién no esperaba oír...

miércoles, 6 de junio de 2012

The Fax Machine (II)


Como cada día, a las 9.02 de la mañana, me encontraba sentado delante del ordenador, dispuesto a escanear facturas y pedidos durante horas y horas. Según me habían comentado en Kelly Services, este trabajo me llevaría una semana como máximo, pero poco a poco fui comprendiendo que aquellas montañas de papeles no iban a ser cosa de una semana, sino tal vez de meses...
 
Vista de The Lowry desde mi ventana en Pentland Shipping
A las 9.13, yo ya no era una persona, sino un robot. El proceso siempre era el mismo: quitar grapa, escanear, guardar documento en PC, poner grapa, archivar... y vuelta a empezar. Durante el resto de las siete horas que duraba mi jornada laboral, observaba cómo aquella bola de grapas se hacía cada vez más grande. De vez en cuando, miraba por la ventana de la oficina en busca de algún rincón de Salford Quays que me hubiera pasado desapercibido anteriormente y con el que entretenerme durante al menos unos instantes. Mientras tanto, tan sólo algunas facturas curiosas (como aquel gran pedido de extravagantes camisas a nombre de Liam Gallagher), me hacían volver al mundo real, aunque no tardaba mucho tiempo en regresar a mi limbo particular.

Pero aquel lunes 28 de Febrero ocurrió algo que cambiaría mi rutina diaria de manera radical: a las 9.18, una misteriosa voz, femenina, burlona, cantarina, difusa, parecía hablarme desde el interior de la "fax-machine". Lo más sorprendente era que nadie en la oficina, excepto yo, parecía prestarle la más mínima atención. Tampoco me extrañó mucho. Al fin y al cabo, a aquellos bastardos no les preocupaba otra cosa que sus propias vidas, y por mucho que intentara explicarlo, no harían nada por comprenderme. Para ellos, tan sólo era un español más, moreno y peludo, aprendiz de inglés, que estaba allí de paso, y con poco interesante que contar.  ¿Es que están todos sordos? ¡Por el amor de Dios, había una mujer atrapada en la "fax-machine"... ¿y a nadie le importa?, pensé.

Foto real de la gran bola de grapas usadas.
Pero, sinceramente, todo eso me daba igual. Lo que realmente me preocupaba era averiguar cómo diablos había ido a parar allí aquella mujer. Las horas pasaban: risas... silencio... canciones... silencio... más risas... más silencio... De repente, frases indescifrables... Por mucho que intentara comunicarme con ella, sabía que nunca lo lograría. Ni yo me atrevía a hacerlo, ni estaba seguro de que habláramos el mismo idioma. Me sentía frustrado por no comprenderla...

Pasaron dos semanas. Y ahí seguía ella, atrapada en la máquina del fax. Y yo, escaneando facturas y engordando la bola de grapas que acabaría trayendo conmigo de recuerdo a España casi un año después...

Y fue entonces cuando empecé a plantearme algo: tenía que averiguar, de una vez por todas, quien era aquella mujer, y qué quería de mí, y qué trataba de decirme...

Si no, acabaría por volverme loco...

sábado, 26 de mayo de 2012

The Fax Machine (I)

The Anchorage - Harbour City (Salford)

Lo cierto es que no me puedo quejar. Al fin y al cabo tengo un trabajo... ¿o no?

No me importa que siempre esté nublado en este país, ni que apenas haya visto la luz del sol en estos últimos cinco meses. Al fin y al cabo, la lluvia me gusta... o por lo menos, solía gustarme...

No me importa tener que levantarme cada día a las 6.40 de la mañana, cuando aún es de noche, ni el viaje en autobús de casi una hora desde Royton hasta Piccadilly Gardens, en el centro de Manchester. Ni tampoco el par de libras que pago por el tranvía que me deja en Salford Quays, en el que nadie jamás te revisa el ticket...

Tampoco me importa esperar diez minutos en la puerta de The Anchorage a que se hagan las 9.00, hora a la que entro a trabajar, mientras observo a algunos de mis compañeros de trabajo, de apenas 17 años, pasar frío en los soportales de la parte trasera del edificio, medio escondidos, dándole las últimas caladas a sus cigarrillos antes de subir a la oficina...

No me importa que dichos compañeros apenas me hablen. Ni que Chris Peers, el supervisor, londinense de nacimiento, sea el hazmerreir de la oficina, ni que Nick Draper acabe todas sus frases con esa estúpida entonación ascendente tan característica de esta región. Ni que el otro Chris, sea como fuere su apellido, me intente contar una y otra vez sus teorías sobre el origen del inglés... Seguramente tendría que regresar doce años después para llegar a entenderle medianamente bien...

No me importa que, al final del día, tenga que repetir el mismo viaje de vuelta a casa. Ni que me duela la espalda cada vez que me agacho a recoger el correo, ni que me maree cada vez que haga un movimiento brusco con la cabeza. No me importa soñar con escáneres, facturas y bolas de grapas del tamaño de una manzana.
 
Sinceramente, nada de todo ésto me importa. Lo que realmente me preocupa desde hace días es esa extraña mujer atrapada en la "fax-machine"...